Ficción sólida.

Tania tenía la cabeza llena de pájaros. Aficionada a fabular, se imaginaba en mil y una situaciones en las que, por su carácter introvertido, jamás se vería.
Por su cerebrito pasaron todo tipo de tórridos idilios, momentos de genialidad recompensados con aplausos y actos de justicia poética sobre aquellos que hacían de su vida un infierno.
Los pájaros volaron el día en el que la policía encontró a su jefa, a su padrastro y a su exnovio enterrados en un solar abandonado.

~ por billjota en Abril 30, 2007.

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