Medicina moderna.
Cuando Calíope y Seshat se reúnen, hablan de los viejos tiempos y de cómo podías desangrar a una persona sin que las autoridades se percataran.
Ahora, a los médicos forenses no se les escapa nada y en más de una ocasión han tenido que cambiar de domicilio por culpa de las pesquisas policiales.
Por fortuna, la medicina no es siempre una fuente de malas noticias. No desde que se inventaron los liftings.

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