Victoria.

El último guerrero ixita llegó a la tierra el 31 de agosto de 1974.
Como buena especie parasitaria, introdujo sus huevos en los estómagos de John y Marla Klein, unos granjeros tejanos de 65 y 61 años respectivamente.
Aprovechó que estos dormían para iniciar un lento proceso de gestación en sus estómagos que terminaría en una violenta eclosión y el nacimiento de varias docenas de criaturas alienígenas.
La esperanza de toda una raza.

El último guerrero ixita murió con la conciencia tranquila; jamás supo que John y Marla Klein mataron sin querer a sus retoños y evitaron la conquista de todo un planeta… con sal de fruta.

~ por billjota en Marzo 10, 2008.

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