La paciencia del psicopompo.

Desde que se descubrió que el detective Héctor DeSoto es un psicopompo, su casa en la playa se ha llenado de espíritus atormentados que buscan redención. Por desgracia, solo encuentran insultos cuando lo despiertan en medio de la noche, y todos sabemos lo que puede llegar a molestar una visita no deseada a las tres de la madrugada.
Para combatir a la locura, Héctor ha plantado un cartel en la entrada de su domicilio, consiguiendo que todas las almas fallecidas a partir de 1984 se lo piensen antes de entrar.
Sabía que valdría la pena guardar la horrenda camiseta que le regalaron durante la promoción de la película “Cazafantasmas”.

~ por billjota en Junio 19, 2008.

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